En Epoca de Quesos nos preocupamos por recuperar lugares que han sido referencia indudable de las zonas en las que se encuentran. En Tandil, donde dimos los primeros pasos de este proyecto de restauración de lugares históricos, reciclamos un Rancho Pampeano de 1860.
Nuestro local de Tigre tiene también una historia muy particular, relacionada con la naturaleza y del entorno donde se ubica y con los frutos que ella nos brinda para el crecimiento y progreso de la sociedad.
Durante muchos años la familia Peter, conocida familia de Tigre, trabajó el conjunto de siete silos areneros que se destacaban en la dársena media del Puerto de Frutos al margen del Río Luján. En esos silos se albergaron durante años litros de agua con arena que las chatas, que aún hoy descansan en esa misma dársena, traían de distintos bajos del Delta. La estructura de hormigón de lo silos sujetaba grandes tolvas de hierro donde eran decantados tanto la arena como el canto rodado traídos de las islas. Desde allí, las distintas barracas comercializaba la arena y la piedra para la construcción de buena parte de la ciudad de Buenos Aires.
Quienes conozcan nuestros locales sabrán que hacemos primar en cada uno de ellos la idea de recuperar lugares históricos respetando en cada caso los materiales originales que han dando funcionalidad a cada sitio.
Por ello, nuestro Rancho de Tandil respeta las paredes de barro, los pisos de piedra y madera, los techos bajos y de chapa, las puertas estrechas, las mesas con manteles de hule, y mil objetos habituales en un almacén de campo del mil ochocientos.
En Tigre, sin embargo, hemos considerado conveniente mantener las estructuras de hormigón e incorporar hierro y chapa del mismo modo que funcionaron en su momento estos silos areneros. El interior del local, no obstante, mantiene la mítica y el estilo de Epoca de Quesos Tandil. Pero en este caso con una vista excepcional al Río Luján y a las Dársenas del Puerto de Frutos donde las chatas con troncos y arena trabajan sin notar la presencia de los visitantes del mismo modo que lo hacían cuando venía a descargar arena con agua del río.